domingo, 26 de abril de 2009

Diario del huerto I

El sueño de cualquier cocinillas que se precie, sobre todo en esta época del año, es contar con verduras de confianza para sus platos, y si además le gusta entretenerse con su cultivo, mejor que mejor. Os aseguro que no tiene nada que ver el sabor de un tomate que cultivéis en casa a uno que compréis en el mercado, ¡menudos gazpachos, pistos, ... salen luego!

Tengo la fortuna de disponer de espacio suficiente en casa para poder hacer un huerto; se puede decir que hasta ahora vivía en el campo y, aunque el ladrillo ya me ha rodeado, aún dispongo de mi espacio para mantener contacto con la tierra. No suelo sembrar demasiadas cosas por el trabajo que luego da -trato de evitar tener que prestarle demasiada atención-, así que lo hago sólo para el consumo de casa, aunque amigos y familiares siempre pillan algo.

En esta serie de posts trataré explicaros, aparte de cómo se hace el huerto y sus cuidados, cómo se van sucediendo los cambios en él, cómo crecen las plantas hasta que se recojan los frutos, y cuando esto suceda cocinaremos algo con ellos. Tengo que deciros también que no suelo usar productos fitosanitarios, sé que me la juego, pero prefiero que no tengan nada que no sea natural.



Voy a explicar las fotos de la presentación una por una:

  1. Lo primero que habrá que hacer es limpiar la zona y pasar el motocultor. Se aprovecha para echar el abono. Yo sólo uso estiércol de caballo por dos razones, porque es que el tengo en casa y porque dicen que es de lo mejor tanto como para abonar como para mejorar la textura de la tierra.
  2. Realizamos los lomos donde sembraremos. Para que salgan derechos nos ayudamos de una cuerda que nos sirva de guía puesta con estacas a ambos extremos del lomo. Extendemos las mangueras de riego por goteo y cubrimos el lomo con un plástico negro.
  3. El plástico cumple una doble función: por un lado evita la evaporación -hay que ahorrar agua-, y por otro, el impedir el paso de la luz, impedirá la aparición de malas hierbas.
  4. Es el momento de ir a la semillería por los plantones. El de esta foto es de una tomatera. No suelo poner tomateras de pie alto porque luego hay que andar buscando tutores para levantarlas del suelo, así que las pongo de mata baja.
  5. En la foto 5 se ven dos plantones de pimenteras: la más alta es de pimientos finos y la más bajita es de pimientos cuadrados, de esos carnosos de asar.
  6. El plantón de esta foto es de berenjena. Sólo pongo cuatro porque dan muchísimas berenjenas. Hace muchos años me pasé sembrando berenjenas y no sabía ya a quién regalárselas.
  7. La siembra se realiza practicando un agujero en el plástico y en la tierra. Se mete el plantón y se aprieta la tierra con los dedos, luego se riega para que la tierra asiente en torno al cepellón de raíces.
  8. Es aconsejable que a la hora de la siembra no haya mucho sol o que éste no esté muy fuerte, pues se puede desecar la plantita; si se hace por la tarde tendrá toda la noche para aclimatarse a su nuevo emplazamiento. He visto algunas veces que, si hace mucho sol, se le pone un poco de pasto para que le haga sombra.
  9. Ésta es una visión general del huerto a la fecha. Al fondo puede verse un lomo en el que hay sembradas cebollas, puerros, pepinos y calabacines.
  10. A día de hoy éste es el estado de desarrollo en que se encuentran las tomateras. Como se ve han empezado a echar flores.


Ayer he terminado un cuarto lomo en el que he sembrado judías verdes, de mata baja por la misma razón de las tomateras, pero no os pongo imágenes porque aún no se ve nada, y he reservado espacio para una tomateras cherry y alguna cosa de última hora.

Así, si hago recuento, hay sembrados en la actualidad tomates, pimientos, berenjenas, pepinos, calabacines, cebollas, puerros y judías verdes. A ver cómo se da la temporada.

Para quien se anime y no disponga de espacio para hacer una huerta, podéis cosechar vuestras propias verduras en macetas; yo he visto cómo incluso se usaba un saco de turba puesto en plano en un balcón para sembrar tomateras.

3 comentarios:

Selma dijo...

Este sí es un Post perfecto para un Blog de Cocin(ill)a, ver como han sido cultivados todos los productos que luego nos ofreces en recetas...

Es inegable que representa un trabajo duro hacer un huerto, y seguramente alguna que otra agujeta.. pero compensa, por Zeus!!! Saber que han sido no-tratados, ecologicamente perfectos, con un consumo razonable de agua... Cumplen todos los requisitos para ser dignos de la mayor confianza...Y lo que espero es que sigas ofreciendo mediante fotos los progresos en el crecimiento y sus cuidados.. para luego...con..
..."tomates, pimientos, berenjenas, pepinos, calabacines, cebollas, puerros y judías verdes...." Brindarnos unas recetas de las tuyas...

Besos, Juanjo, feliz Finde!

Antonia dijo...

¡Que envidia sana me das! la ilusión de mi vida es acabar en una choza con un trozo de tierra donde tener mi propio huerto. Algún día si la vida quiere.
Un abrazo, compañero.
Antonia

Bernardo Romero dijo...

Desde luego, mucho mejor que tener un huerto es tener un amigo con un huerto. Es como lo del barco, que sale mucho más barato y es mucho más cómodo tener amigos con barco que un barco. En fin, tronco, que un día de estos vienen a grabar un programa de una televisión local a casa, así que váyase usted preparando que está entre los invitados. Te traes unos tomates y hacemos algo con tomate, ja, ja, ja... Estoy deseando que llegue el veranito para comer tomates rosados cultivados anca 1oc. Qué delicia.

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