miércoles, 20 de abril de 2011

Torrijas

Esta es una entrada antigua, una de las primeras que subí al blog hace dos años ya.

He querido aprovechar que se había perdido la presentación de diapositivas para arreglarla ahora que estamos en fechas, y reeditarla porque en varios sitios no he parado de hablar de torrijas en estos días, deber se lo propio. Por tanto ahí va, tal como se subió en su día.

Lo primero que hay que aclarar es que hay quien parece que lee el pensamiento del chef (sic), y lo segundo es que hay veces que nos sorprendemos de que nos cobren por ahí una suma elevada por lo que consideramos una bagatela. El caso de hoy es un buen ejemplo: hay quien considera las torrijas como un trozo de pan frito, y nada más lejos de la realidad, no por difícil, sino por laborioso,...sobre todo a la hora de recoger. Además me gustaría también dejar claro que de esta receta no habría podido hacer nada sin la colaboración, imprescindible por otra parte, de mi santa.

Estamos en Semana Idem y hemos hecho torrijas. Las hemos hecho de dos tipos: de las que se empapan en leche, y de las que se empapan en leche pero que llevan vino y que son las que a mí me gustan más.

El grueso de la receta es el mismo, por eso no haré excesiva distinción entre unas y otras sino sólo en el momento del "empapamiento".

A medida que leéis podéis ir pasando las fotos.


Empecemos por reunir los ingredientes:
  • 2 panes de molde especial para torrijas. Podéis encontrarlos en las panaderías y algunos comercios. No os aconsejo el pan de molde de sandwich, ya que tiene menor consistencia y una textura distinta. Es bueno dejar el pan que asiente del día antes, para ello hay que sacarlo de la bolsa y ponerlo en una bandeja cubierto con un paño para que le dé el aire.
  • 1 litro de leche.
  • 2 palos de canela en rama.
  • 4 cucharadas de azúcar.
  • Un tarro de miel.
  • 16 huevos. Habrá quien use menos, luego os explicaré por qué.
  • Un limón.
  • Una copa de vino dulce, moscatel o algo así.

Lo primero que haremos será hervir la leche con los palos de canela, el azúcar, y la cáscara del limón. Cortadla fina para evitar que se venga pegado lo blanco del limón, ya que transmite el amargor a la leche. Una vez que hierva apartad del fuego y dejad que repose para que "infusione" -válgame el palabro-.

Ahora viene lo del "empapamiento". En una fuente hay que verter la leche que habéis hervido e ir metiendo rebanadas de pan una a una para que se empapen en ella. Tened cuidado de no pasaros porque no podríais manejarlas luego y, además, se reblandecerían de tal forma que no os sería posible terminar de hacer las torrijas. Las rebanadas, una vez pasadas por la leche, se van depositando en una bandeja y se dejan reposar hasta el momento de freírlas.

Si optáis por hacer las de vino, hay que mojar el pan en leche, pero no de la que habéis hervido, sino en la que sale directameten del brick, la que antes salía de la vaca, y en ella echáis la copa de vino,...salud.

Poned a fuego medio-fuerte una sartén con abuandante aciete de oliva virgen suave.

Es el momento de envolver las rebanadas en huevo. Un buen truco, que hará que las torrijas salgan más esponjosas, es montar las claras de los huevos a punto de nieve y echarle luego las yemas y después mezclarlo todo. Esto hace que sean necesarios más huevos que si mojáis en huevo batido. Además de que no es recomendable batir todos de golpe, es cuestión de ir calculando e ir batiendo los que hagan falta. No os aconsejo que montéis más de 4 cada vez. Las rebanadas se van envolviendo una a una en la pasta retirando el exceso con una paleta; echadlas a la sartén con el aceite bien caliente.

Id retirándolas cuando las veáis doradas por ambos lados y ponedlas en un plato cubierto de papel absorbente para quitar el exceso de aceite que pudieran tener, y luego pasadlas a una bandeja donde quedarán hasta la siguiente operación.

En una cacerola poned la miel a calentar a fuego muy lento. Se trata de ayudar a que se licúe no de que esté caliente. Para ello podéis añadir un poquito de agua. Cuando haya adquirido la consistencia adecuada sumergid las torrijas en la miel empapándolas ligeramente y depositadlas luego en una fuente y esperad a que se enfríen para coméroslas.

Tened presente que la miel se escurre al fondo del recipiente por lo que es aconsejable que os las ingeniéis para ir cogiendo las de abajo, e incluso para rebañar la miel con una cucharilla y verterla sobre la torrija al servirla.

Cuando volváis por la noche de ver los pasos hay que catar una, y si no salís a verlos tenéis más tiempo para poneros tibi@s, pero ojo, harán que os pongáis más "fuertes".


10 comentarios:

Selma dijo...

Las torrijas es uno de los postres que jamás elaboré en casa y que en cambio me tienen loquita cuando las puedo saborear...Estoy convencida que siguiendo paso a paso esta receta y con la ayuda de esta maravilla de PPs que has colocado será relativamente fácil de confeccionar..asi lo espero y de bagatela nada, requiere una labor que vale su peso en oro...como tengo un montón de preguntas por hacer, volveré mañana a una hora más decente y os las formularé a los dos,a tu esposa y a ti.

De momento os dejo besos a ambos , Gracías y mi más sincera Enhorabuena...Están muy pero que muy apetitosas... si falta una en el recuento de mañana...No he sido yo....¿O si?

Selma dijo...

Primeras dudas.. y me temo que tendré más.
Pan especial para torrijas, por esos pagos de Zeus, no hay... ¿Vale pan normal en rebanadas?
Otra cosa y no la menor... La canela. En casa casí acompaña todos los postres, incluso el café o la leche, pero en polvo es como tengo este ingrediente..
De momento estas dos dudas...

Y mañana si todo va bien, las hago!!
Gracias por adelantado.
Besos.

Juanjo dijo...

Mi querida nómada.

Me resultaría extraño que en una panadería no tuviesen el pan de molde, o que ni siquiera puedas encontrarlo en el supermercado de El Corte Inglés, ya sabes que esta gente -que no es por hacerles publicidad- tienen de casi todo. No obstante sí puedes usar pan "normal" para hacerlas, pero si lo encuentras de masa dura, mejor. Córtalo en rebanadas como se indica en este enlace que he encontrado:

http://www.cocinayhogar.com/parati/alimentos/dulces/?pagina=parati_alimentos_dulces_010_010

Respecto de la canela, como de lo que se trata es de que la leche pille el gustito, no creo que sea un inconveniente que la uses en polvo, si bien no me preguntes por la cantidad ya que, como ves, la uso al hervir la leche; como dices que la pones en la leche o en el café creo que tendrás más cálculo que yo a la hora de echársela. Por otra parte, la canela en rama es fácil de encontrar y te será muy útil tenerla a mano en casa para otras recetas con las que nos atrevamos en breve como un arroz con leche, o unas natillas u otras maldades.

Pregunta cuanto quieras, ya sabes que es un placer,...y muchas gracias por tu interés y tus visitas.

Besos.

carmenn dijo...

Hola Juanjo, buenas tardes, a ver si esta tarde me deja escribirte, ayer no tuve suerte, porque este trasto está rebelde, sin causa, y no me deja tampoco usar el correo, en fin la "informágica" es lo que tiene, centrémonos (no políticamente claro...)en lo importante que, además de la rosa, es la torrija, (o mejor las torrijas, no nos arriesguemos a otras interpretaciones).

Tu receta es bastante parecida a la de mi señora madre, sólo difiere en la fase final, nosotros le añadimos una más, para mayor dulzor y espanto de los diabéticos... Mezclamos en un plato azúcar y canela molida, y una vez pasadas por la miel líquida las rebozamos en esa mezcla. Hasta el jueves santo no las hacemos, y acompañan al café de remate de la comida

Ya se que dirás que es un exceso, pero piensa que hay ocasiones en que se necesita bastante dulzura para enderezar una semana que "mi atleti" se ha empeñado en que, para sus seguidores, sea de auténtica pasión y amargura... ya me parecía a mi que el festejo montado por los dirigente del club, organizando un día del niño: los chavales no pagaban si los acompañaba un mayor, terminaría como suelen estos eventos en el Calderón... máxime si el equipo contrario está necesitado de puntos, que parece el equipo colchonero una congregación de hermanitas de la caridad... lástima de espíritu solidario...

Y gracias por las recetas. Besos y que las disfrutes.

Selma dijo...

Lo de "veni, vidi, vinci" lo dejo a Caesar...;-)
Me limité a seguir paso a paso vuestra receta, con las pegas de mi pan y de mi canela en polvo... Pero no estuvieron nada mal estas torrijas por ser un estreno, lo único el aspecto... Por Zeus! Puestas al lado de las vuestras mejor esconder las mías...Y realmente ha sido un placer seguir esta receta... Y con Diapositivas, un lujo...

Por cierto veo que Carmen y yo tenemos una debilidad por la canela , me parece que las próximas que haré, porque repetiré sin lugar a dudas añadiré este azucar con canela en polvo ... todo lo dulce me encanta..

Y veo Juanjo que nos anuncias más "maldades" ¿Será para hacernos engordar? Eso sí es ser malo!

Besitos para todos... y con canela!

Anónimo dijo...

uummmm, qué ricas.
me ocurre como a tí, prefiero las de vino.
Un abrazo y que pases un buena Semana Santa.
Atenea.

Juanjo dijo...

Carmen, del Aleti ni hablamos, que encima perjudica al Recre cada vez que pierde; y sobre la "informágica", pues agradezcamos que de alguna u otra forma te siga permitiendo que mantengamos el contacto, aunque sea de "prestado".

Sí, es costumbre en algunos sitios envolver las torrijas -igual que los pestiños- en azúcar, eso lo hacemos por aquí con los "roscos", de los que ya hablaremos algún día -igual que de los pestiños-.

Besos.

Juanjo dijo...

Selma, soy testigo del aspecto de tus torrijas por la foto que mandaste por mail, y era bastante decente para ser la primera vez que las hacías; y si el sabor se correspondía con la imagen, se puede decir que has triunfado, sobre todo si gustaron en casa,...ya sabes que los críticos más feroces los tenemos los cocinillas de puertas a dentro.

Un beso.

Juanjo dijo...

Diosa, tenemos los mismos gustos y es que, aunque estemos tan lejos, somos "vecinos" de costumbres.

Besos.

Gloria dijo...

Ummmmmmmmmmm, qué ricas las torrijas!! Yo la verdad es que nunca las he hecho en casa, porque me parecen muy trabajosas de hacer. Y lo malo es que las que venden ya hechas no me terminan de convencer.

Habrá que ponerse manos a la obra y seguir esta receta que has dado, creo que las haré de las dos formas porque me gustan lo mismo una que otras.

Un beso,

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