jueves, 8 de octubre de 2009

Flan de café

A lo mejor estáis pensando que no me gustan los postres, pero nada más lejos de la realidad. Ni siquiera la lucha contra los kilos desde la "desducadización" me impide pillar algo dulce después de comer, es más, creo que es desde que dejé el tabaco -Ducados- cuando más me apetece algo para chuchear, no en su acepción cinegética precisamente.

Hoy hemos decidido unir el postre y el café de después de comer y nos hemos hecho un flan de café escuchando lo nuevo de Mark Knopfler, Get Lucky, que es muy tranquilito y relajante.




Para el flan vamos a necesitar:

  • Una lata pequeña de leche condensada.
  • 3 huevos.
  • La misma lata de leche, una vez vacía, llena de café negro cargadito.


Poned todos los ingredientes juntos y batidlos hasta que se homogeneice la mezcla. Hay que poner cuidado con los huevos si el café está caliente pues se podrían cuajar, por lo que lo más aconsejable, al margen de que actuéis con rapidez, es que primero mezcléis el café y la leche y luego vertáis los huevos y los mezcléis.

Para caramelizar el flan tenéis dos opciones: o bien usáis el caramelo líquido que ya venden hecho -lo más fácil-, o tomáis unas 6 ó 8 cucharadas soperas de azúcar y las depositáis en el fondo de un cacharro y le aplicáis calor -bien en la hornilla o en el microondas- hasta que veáis que se ha convertido en caramelo líquido. Ojo con la manipulación que os podéis quemar.

Puesto el caramelo líquido en una flanera, hay que mover ésta para conseguir que se extienda por todo el fondo y el principio de las paredes, y luego verter la mezcla con el café, la leche y los huevos.

Habremos preparado la bandeja del horno con un poco de agua en el fondo -para el baño María- y calentado a 170 grados. Metemos -con el horno ya caliente- la flanera tapada con un papel de aluminio y la dejamos ahí durante aproximadamente 45 minutos. De todas formas, antes de sacarla, se puede comprobar que el flan está hecho usando una aguja de las de hacer punto que, si introducida en el flan, sale limpia, es que el flan está listo.

Habrá que esperar ahora a que el se enfríe para proceder al desmoldado sobre una fuente.

El resto es fácil: cortarlo, echarle caramelo por encima, ponerle -si os apetece- un poco de nata montada o cualquier otra "maldad" que se os ocurra, y comérselo.

4 comentarios:

Selma dijo...

Venía temerosa de que no quedara ni un trocito de este flan tan apetitoso, pero he tenido suerte, quedaba lo suficiente para saber que salió riquisímo y que me atreveré a confeccionarlo.. Siguiendo paso a paso tus consejos.

Un beso, "Chef".

Superchoco dijo...

Esto está pa chuparse los dedos. Todo el mundo menos Mark Knopler que sino después toca la guitarra con los dedos pringaos.
Saludos y enhorabuena, maestro.

Bernardo Romero dijo...

Po va a sé que lo dejaré pa mañana, porque es mu tarde, que si no, ya estoy yo haciéndolo porque entre otras cosas tengo una lata de leche condensada, que es lo más complicao de tené cuando está to cerrao, que es puente y está tor mundo por ahí, menos yo, que estoy soltero, canino y con niños, je, je, je... Un abrazo, maestro y hasta el jueves... debería decir hasta el martes, pero como el martes lo tengo bastante despejaito y vuesa mercé el miércoles más todavía, pues hasta el jueves que nos dan las vacaciones. Abur.

Ernestina tina777 dijo...

Delicioso el flan y de café todo un acierto por que soy cafeadicta, jejeje.

Besos.

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