miércoles, 6 de enero de 2010

Arroz negro con "puntillitas"

Hay veces que todo el monte parece orégano -aunque adelanto que en este caso va a dar lo mismo-, y otras que porque los bichos se parezcan hay quien quiere que todos sean iguales.  Por aquí distinguimos las "almendritas" o chocos pequeñitos -que me perdone Superchoco por el infanticidio- , de las "puntillitas" que son calamares, también pequeñitos. Lo que me temo es que en los dos casos no estemos hablando de especies concretas de ese tamaño, sino que en ambos se trate de inmaduros, y el maestro Bernardo me corregirá si me equivoco. Sean lo que sean, el caso es que están muy ricos todos ellos, animalitos.

Una de las maneras más populares en las que os los podéis encontrar en los bares del "país" es en frito. Ya sabemos que las frituras de pescado de nuestras costas son una exquisitez,...pero ojo, que debido al escaso grosor que tienen estos se corre el riesgo de convertir un manjar en una lástima, que no hay cosa peor que un mal frito.

Para trajinar por la cocina nos vamos a poner algo flamenquito y una copa de manzanilla, ya que estamos, y qué mejor que "Aires choqueros" del maestro Paco de Lucía.



Así, entre fandagos de Huelva, vamos a ir preparando lo que sigue:

  • Un kilo de puntillitas, aunque podrían ser almendritas, chipirones, o calamares o chocos cortados en aros o tiras, según corresponda.
  • Un buena cebolla
  • Tres dientes de ajo
  • Un tomate grandecito.
  • Una copa de vino blanco,...de la misma manzanilla esa podría valer.
  • Caldo de pescado o marisco, o los dos.
  • Tinta de choco o calamar. En los hipermercados la venden en bolsitas, os lo digo por si compráis limpios los bichos. Con un par de ellas nos bastará.

      En una paella vertimos una lámina de aceite  de oliva virgen extra, la calentamos y ponemos a pochar la cebolla y los ajos cortados. Antes de que se doren echamos el tomate sin piel y sin pepitas cortado a láminas para conseguir que se disgregue pronto y forme salsa. A esto ayuda el vino, así que es el momento de echarlo y de ir removiendo hasta que, evaporándose el alcohol, consigamos que se integre en la salsa. Ponemos la tinta sin parar de remover para que adquiera una tonalidad homogénea. Ponemos las puntillitas dejándolas que se guisen un poco y echamos el arroz. Cuando lo hemos rehogado todo y mezclado bien con el refrito, lo cubrimos con el caldo de pescado y/o marisco y lo dejamos cocer hasta que esté en su punto. Vuelvo a decir lo que he dicho en otras ocasiones, que echéis tres medidas de caldo por cada una de arroz, pero que no tengáis miedo de agregar, caldo o agua, si viérais que se queda en seco y el arroz sigue entero. Lógicamente tendréis que probar de sal y enmendar si fuese necesario.

      En un restaurante de A Pobra do Caramiñal, lo probé con "chopitos" de la Ría de Aruosa y langostinos, estuvo genial, incluido el Ribeiro que pusieron. Os lo digo porque, aunque en esta ocasión no le hemos puesto, admite perfectamente unas gambitas o langostinos -con o sin cáscara-, que ya sabréis que tendremos que echar poco antes de que esté el arroz para que no se acartonen por exceso de cocción.

      Ya me gustaría verlo y probarlo, pero este arroz está para echarlo a pelear con ese que hacen en la taberna de Miguel "El zurdo", sobre el mismísimo paseo de la playa de San Lorenzo, y que tanta fama le da mi amigo Tarkus, al que le mando un abrazo.


      3 comentarios:

      susita dijo...

      Juanjo chico! qué gusto ver esa encimera tuya con tantas hierbas aromáticas!!!! menudo lujo!!!
      Del arroz qué te puedo yo decir...fantástico y delicioso!!!! Besinos!

      Argelia dijo...

      Hmmm riquísima tu receta.
      te dejo una variante que se llama "Arroz Puerco"
      es del sureste de mi país (México) y tiene infuencia árabe.
      -Arroz blanco
      -Frijoles negros
      -carne de puerco o cerdo (de ahí le viene el nombre)
      preparación:
      Después de que la carne de cerdo en trozo de preferencia magra, se haya cocido quedado media frita, se le agrega el arroz blanco ya cocinado en la forma habitual pero con el mínimo de aceite, y enseguida el frijol negro con su caldo (como se sacan de la cocción sin más nada).
      Se revuelve o integra con cuidado, y se deja hervir unos minutos, probando previamente el sazón, si es necesario se le puede poner un poco de sal.
      Listo!!
      se puede servir con unos plátanos machos cortados y fritos o asados.
      Nota: Las cantidades de los ingredientes son al gusto y según las necesidades.
      Gracias Juanjo
      Un beso

      __MARÍA__ dijo...

      El especialista en arroces es mi compañero Manuel así que le paso tu receta a ver si se anima y lo prepara.

      Besos

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