jueves, 19 de agosto de 2010

Albóndigas

Esas albóndigas que veis ahí al lado tienen un pequeño secreto. Quise probar la manera en que mi cuñada las está haciendo últimamente. Cristina es tan buena cocinera como ingeniosa, y siempre encuentra cómo modificar los platos para seguir manteniendo la línea. La verdad es que no difieren prácticamente en nada de la forma en que siempre las hemos hecho, así que vamos a ir escuchando "Beatiful day" de U2 -que por cierto, actúan en Sevilla el día 29 de septiembre- y preparando los avíos, y cuando llegue el momento os cuento dónde está lo nuevo, al menos para mí.




Vamos a necesitar:
  • 1 kilo de carne picada, mitad cerdo y mitad ternera
  • varios dientes de ajo
  • un par de cebollas
  • un ramito de perejil
  • 1 huevo
  • pan rallado
  • 1 vaso de vino blanco
  • pimienta molida
  • nuez moscada
  • laurel
En primer lugar vamos a picar, muy bien picados, 1/4 de una de las cebollas, 2 dientes de ajo y el perejil y lo echamos todo a la carne que habremos puesto en un bol. Agregamos también el huevo, un par de cucharadas de pan rallado, otro par de cucharadas del vino blanco -también salen bien si se le pone un par de ellas de coñac o una de zumo de limón- pimienta y nuez moscada a gusto y un pellizco de sal, y lo mezclamos todo muy bien amasando. Éste es el momento de hacer las bolas de carne que, obviamente, se hacen tomando pequeñas cantidades de la carne y dándoles forma con las manos. Hay que poner atención en que salgan todas del mismo tamaño.

Normalmente en casa enharinamos las bolas y las freiríamos, pero por eso de eliminar los fritos, o al menos reducirlos, hemos probado la manera que las hace Cristina.

En la bandeja del horno disponemos las albóndigas y las horneamos al grill a su potencia máxima hasta que estén doradas, dándoles la vuelta para que se doren por el otro lado. De esta forma las bolas de carne adquieren la consistencia suficiente como para soportar el posterior guiso sin que se deshagan. Vamos allá. 

En una cacerola ponemos a calentar una lámina de aceite de oliva virgen extra y doramos la cebolla cortada en aros y varios dientes de ajo cortado en láminas. Cuando hayan alcanzado el color deseado metemos las albóndigas y las rehogamos con cuidado de no desbaratarlas. Echamos a continuación el vino, las hojas de laurel y salamos a gusto. Esperamos a que el vino se consuma para que evapore el alcohol añadimos un vaso de agua. Tendremos que dejarlas cocer el tiempo necesario para que se embeba la salsa, en torno a unos 20 minutos.

A la hora de servirlas habrá que acompañarlas con unas patatas fritas, un molde arroz hervido o, como en este caso, de puré de patatas.

4 comentarios:

susina dijo...

Cocinillas, esto es un manjar. Mira que es buena idea la del horno. Nunca se me hubiera ocurrido. La próxima vez las haré así. Me encantan!!!!!!!

Y de U2, que es uno de mis grupos favoritos, qué te voy a decir...bueno, que me gusta más el U2 del siglo pasado...je je je pero en la confianza de que en Sevilla toquen clásicos como New Year´s Day, Sunday Bloody Sunday, Angels of Harlem..., y todos esos, me apunto al concierto con los ojos cerrados.

También decirte que me gusta mucho el aspecto nuevo de tu blog. Esa calabaza del fondo no la habrás pintado tú, ¿no? je je



Besos amigo!

Juanjo dijo...

¡Qué bien, parece que tenemos más de un gusto afín!

Me alegra que te guste también la nueva imagen del blog, pero efectivamente, no lo he pintado yo, jajaja, qué más quisiera. Ahhhhh, pero eso sí, la foto y la calabaza son mías,...lo demás lo hace el "fotochó".

Besos.

musmushi dijo...

Hola Juanjo! Tu eres de los míos con lo del arte del "fotochó"!!!! Y te ha quedado muy bonito.
Excelente idea la del horno, sobre todo para los que estamos "acosados" por los médicos...
Un beso grandote!

Juanjo dijo...

Bueno, Rosario, es un "retrato fotochoseado" de una de las "niñas",...¡qué bien lo pasamos!

A ver si voy a tener que hablar yo con un matasanos de esos, cagonlamá.

Muchos besos para ti y abrazos al cocinero consorte.

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